El presidente de China, Xi Jinping, ha dado la bienvenida al nuevo canciller de Alemania, Friedrich Merz, con un mensaje que abre las puertas a una colaboración más estrecha entre China y la Unión Europea. En su mensaje, Xi expresó su deseo de trabajar juntos para «dirigir la cooperación entre China y la UE en la dirección correcta».
Este saludo no es solo un protocolo diplomático; es un paso significativo en un momento donde las tensiones globales están en aumento, y la cooperación internacional se vuelve más crucial que nunca. Xi declaró que desde el establecimiento de relaciones diplomáticas hace 53 años, ambas naciones han fomentado «respeto mutuo, confianza y equidad», subrayando la importancia de la relación bilateral.
Además, el presidente chino abordó los desafíos actuales, mencionando «los crecientes obstáculos del unilateralismo y el proteccionismo» y enfatizando que como las segundas y terceras mayores economías del mundo, los dos países tienen la responsabilidad de «promover conjuntamente un mundo multipolar equitativo».
Por su parte, el primer ministro chino, Li Qiang, también expresó sus felicitaciones a Merz, reafirmando la importancia de una cooperación robusta entre China y la UE.
Desde Bruselas, la elección de Merz como canciller ha sido recibida con una mezcla de alivio y cautela. Muchos líderes europeos han destacado la necesidad de una Alemania estable en el contexto actual. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha catalogado a Merz como «un verdadero amigo y conocedor de Europa», comprometiéndose a colaborar para fortalecer el vínculo europeo.
Aunque Merz enfrentó un inicio complicado, con su elección en dos rondas, las expectativas económicas dependen de la rápida implementación de su programa de 100 días, que promete reformas fiscales y apoyo económico en momentos de incertidumbre.
En resumen, la elección de Merz y la apertura de diálogo por parte de Jinping representan una oportunidad para establecer un nuevo capítulo en las relaciones entre Alemania y China, así como un deseo compartido de fortalecer la unidad europea ante los retos globales.
