A un paso de las semifinales. El CB Canarias ha recuperado este lunes buena parte de sus mejores virtudes para doblegar al Joventut (96-81) y situarse a un solo triunfo más de pasar de ronda. El cuadro aurinegro estuvo liderado por un estratosférico Marcelinho Huertas, autor de 39 puntos, con 5/6 en triples, y seis asistencias para 41 de nota. El acierto del paulista fue clave en la aportación global de los locales desde el arco, desde donde convirtieron 12 canastas, con un 7/9 brillante a partir del descanso.
La solidez atrás, con un inconmensurable trabajo de ayudas de Abromaitis sobre los cincos del Joventut, fue casi igual de clave para un conjunto en el que debutó, de forma notable, Yannis Morin, toda vez que el francés (autor de seis puntos, dos rebotes y un par de asistencias) dio minutos de calidad mientras estaba en el banco Shermadini, el otro factor desequilibrante del bando aurinegro, al irse hasta los 14 puntos, nueve rechaces y cuatro pases de canasta para los 41 de nota.
Inicio trabado
Le costó al Canarias de entrada contener el 1×1 de Dotson y los posteos de Tomic (7-9), pero es que en el otro lado de la cancha el cuadro isleño se encomendó al mejor Marcelinho. El brasileño, en versión, MVP, produjo en el 2×2 (anotando y asistiendo), también en sendos triples en los que le flotaron, e igualmente en un aro pasado que acabó en un 2+1.
En poco más de cinco minutos y medio el paulista sumaba ya 11 puntos y dos asistencias para monopolizar el 15-9 de los locales. Más sólido en defensa (tapón de Badji) que de entrada, el cuadro lagunero tuvo triple para el 18-10, pero falló y ahí enlazó varios errores en los dos lados de la pista, lo que llevó a encajar un 0-7 (15-16).
Con Hanga sobre Huertas, y Abromaitis fuera de combate por un corte en una ceja, Vidorreta rotó muy rápido a sus cincos. El segundo relevo lo dio Morin, valiente atrás y con un bloqueo para que Fitipaldo anotara de tres (20-16). Una penetración del propio uruguayo mantuvo el colchón de los laguneros (22-18) antes del triple final de Dekker (22-21).
Pese a sus minutos de refresco, a su regreso al juego Huertas sumó a su debe dos inusuales pérdidas en el arranque del segundo acto, pero lo arregló enseguida con otro triple y una penetración (27-24). Eso justo antes de que el Canarias redoblara su presencia en el rebote ofensivo, ya que en menos de cuatro minutos arañó tres capturas, la última de ellas con un palmeo de Shermadini para el 31-24.
Reacción visitante
Ese margen de seguridad en el electrónico lo supo administrar el conjunto tinerfeño durante unos minutos, si bien sus errores desde el perímetro (Fitipaldo, Doornekamp y Kramer) dieron alas a la Penya, que volvió a firmar otro 0-7 rubricado con un triple de Hanga (35-37, 18′).
Lo paró Vidorreta, y a la vuelta del tiempo muerto reaccionó el Canarias con un triple de Kramer (tras varios errores liberados) y dos canastas más de Huertas, que explotó su cambio de asignación con Tomic. Insuficiente, sin embargo, para poner tierra de por medio, ya que pese a que los locales lograron atar en corto a Tomic, no evitaron una canasta de Vives, ni que Hanga fuera a la línea para sumar de manera intermitente (42-41).
Un punto de ventaja que, eso sí, se podía dar por bueno ante la enorme dependencia de Marce Huertas (20 puntos y dos asistencias, con el añadido de haber estado en cancha ya más de 15 minutos), y dentro otro día que estaba siendo discreto desde el 6,75 (5/17). En el otro lado de la balanza, el saber mostrarse sumamente sólido las dos ocasiones en las que su rival tomó la delantera gracias a sendos parciales de 0-7.
No fue buena la puesta en escena del Canarias a la vuelta de vestuarios. No pudo frenar a Dotson hacia dentro y recibió sendos triples de Dekker y Hanga, pero sobre todo regaló, en apenas tres minutos, otros tantos balones. Los mismos que en toda la primera parte. Encajó así el conjunto lagunero un 2-10 (46-53) que pudo ser incluso mayor si la Penya no hubiera fallado dos triples seguidos.
De nuevo Marce
Situación comprometida, por marcador y sensaciones, en la que Huertas dio otro paso al frente. Sacó varios libres, asistió para el triple en llegada de Fitipaldo, y volvió anotar desde el 4,60 para devolver la igualdad (53-53). Ahí el partido se metió en un intercambio de canastas, mayoritariamente de tres (59-61).
Sólido atrás (Abromaitis metiendo manos como un poseso al cinco), con Morin rebañando los balones sueltos en la pintura, acertado desde el 4,60 (9/10 en el cuarto, frente al 3/5 de la Penya), y Shermadini alargando su efectividad superlativa cada vez que miraba el aro (5/5), el Canarias no solo amortiguó por completo el momento álgido de su rival, sino que se disparó hasta su máxima renta gracias a un parcial de 24-10 (70-63).
Pese a que el Joventut insistió en el rebote ofensivo y Shermadini se metió en tres faltas, la renta aurinegra tocó techo con un triple de Kramer (73-63). Esos tres puntos del alemán le terminaron de dar el impulso necesario al Canarias. Con Morin muy consistente y efectivo en las dos zonas, la extensión al acierto en el perímetro la dio nuevamente Huertas, que con dos triples (5/6 y 37 puntos en ese momento) disparó al bando lagunero hasta el 81-65 mientras todo el Santiago Martín coreaba el “¡MVP, MVP!”.
El estado de gracia de los canaristas lo alargó Sastre (84-67, 34′), y aunque el Joventut sacó tajada de una antideportiva de Morin (84-71) e plantel de Vidorreta supo jugar a la perfección con el paso de los minutos antes de sentenciar con un par de acciones de Shermadini. El miércoles, con apenas 44 horas de descanso, el Canarias puede sentenciar su pase a semifinales. En el peor de los casos le quedará una bala final, a gastar el sábado de nuevo ante los suyos.
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